La sexualidad de los "millennials" (I)
Ilustración: Sandoval
Sí se está revolucionando mucho el asunto de las relaciones.
La nueva generación tiene una necesidad muy grande de experimentar, expresarse, ser auténticos, una sed que los lleva a buscar experiencias nuevas.
2018/01/13

EL SEXÓDROMO

Verónica Maza Bustamante

elsexodromo@hotmail.com

@draverotika

FB: La Doctora Verótika


A finales del año pasado, la compañía farmacéutica Pfizer lanzó al mercado mexicano una innovadora línea de condones masculinos, Safe On, con algunas novedades, precios competitivos y, muy interesante, una campaña de promoción dirigida a los veinteañeros, es decir, a los millennials.

Para hablar al respecto me reuní con Akiko Bonilla (@AkikisB), vocera de la marca, psicoterapeuta, educadora en sexualidad humana, tallerista y facilitadora en temas sobre sexualidad, género y violencia, experta en adicciones y profesionista cercana a los chicos y las chicas mexicanas (ella misma es casi millennial). Además de todo, es mi amiga querida, por lo que echamos chisme sabroso sobre esta nueva generación de seres humanos que están cambiando algunos paradigmas de la sexualidad y el erotismo, sobre los cuales hablaremos en un par de entregas.

¿Cómo han cambiado los hábitos sexuales a nivel generacional en el uso de preservativos?

Por un lado, hay nuevas formas de erotizar el uso del condón, hay un discurso fuerte sobre el cuidado sexual, pero por el otro lado está presente el asunto súper machista de no usarlo, tanto entre las parejas heterosexuales como en la comunidad gay, porque pareciera que cuestiona la masculinidad. Los millennials, en esta onda del YOLO y el "merezco ser feliz", en su propia búsqueda del bienestar, entienden que vivir su erotismo está chido, se vale y no solo implica la típica escena romántica. Entienden que puede estar relacionado con una cuestión de amistad al margen de un vínculo afectivo o de amor romántico; ahora ven muchas formas más de relacionarse que las de hace diez años. Estamos frente a esos dos discursos. Uno no ha cambiado tanto, el de la negativa a usar condón, aunque veo que lentamente se está modificando. El problema es que la banda está preocupada por evitar embarazos, así que buscan anticonceptivos para ello, pero no caen en cuenta de que también pueden contraer una infección de transmisión sexual, y lo que actúa frente a ambas cosas es un método de barrera. Me ha tocado hacer encuestas cuando aplicamos pruebas de detección de VIH en las que le pregunto a las personas cómo se protegen. Suelen responder que con anticonceptivos o con "métodos naturales", es decir, siguen también en el ritmo o el coitus interruptus de antaño.

Las mujeres más jóvenes se están apropiando de su sexualidad: cada vez es más común que vayan con su médico para que les ponga un DIU, una inyección, un parche. Es decir, ya no tienen pena o miedo, pero siguen teniendo conflictos cuando deben pedir el uso del condón o sacan uno de su bolsa.

Está padrísimo que determinen qué método hormonal van a usar; el problema es que creen que con eso es suficiente y ya no siguen investigando. Creen que con eso están protegidas de todo, pero hoy en día ha habido un importante repunte de la sífilis, por ejemplo. Este empoderamiento de las chicas debe enriquecerse con la siguiente fase, que es que compren sus condones, los lleven en la bolsa siempre. Es una forma de sumar cuidados a lo que ya están haciendo para ellas.

Dentro de la línea de condones que estamos presentado (@condones_safeOn) se encuentra el Safe On lubricado y con espermicida (51 pesos el paquete con tres), el cual contiene por dentro y fuera Nonoxynol-9, lubricante no grasoso compatible con el látex que ofrece una protección adicional.

Eso es interesante, porque después de que estos condones estuvieron de moda en los ochenta y noventa, de repente desaparecieron del mercado, pero ahora he escuchado a hombres y mujeres jóvenes afirmando que no usan condón porque "de todos modos puede romperse". Con el espermicida por dentro y por fuera puedes evitar un embarazo incluso en estos casos.

Es un plus. Todo lo que pueda ayudarte a prevenir, suma. No le resta satisfacción a la experiencia e incrementa el sentido de seguridad, lo cual te permite disfrutar más y aliviana el susto. Dentro de la misma línea, que es la Premium, se encuentran también los Safe On Triple Placer, que tienen puntos repujados, estrías y formas anatómicas para una máxima sensación. Esa es otra cosa que se ha buscado desde hace años y ahora pueden disfrutar los milennials, que son los dispositivos que ofrecen mayor placer por sus formas y materiales (como el Safe On Ultra Sensitivo, que es más delgado que los comunes y cuesta 85 pesos la caja con seis).

Ahora las mujeres pueden buscar los de espermicida para estar más seguras.

¡Claro, pero también los hombres! Así no dependen de sus parejas del sexo femenino para evitar embarazos si se rompe el condón. Eso veo en la nueva generación: cada vez hay más chicos que desean ser responsables de su paternidad, que ya no buscan dejarle toda la responsabilidad a las chicas. Otra de las novedades que vienen con la marca es que estarán en un lugar accesible en las tiendas de autoservicio. L@s chav@s ya no quieren tener que pedirlos a los dependientes. Prefieren comprarlos como si fueran unos dulces o artículos de primera necesidad que están a la mano. Por ello también están poniendo dispensadores en antros y espacios de reunión de la población joven.

Los pueden necesitar en cualquier momento porque las prácticas eróticas están cambiando. El trámite para tener sexo puede ser tan rápido o intempestivo como un "clic" en Tinder.

Las relaciones humanas siempre han sido dinámicas, pero hay paradigmas importantes que se están rompiendo, como el ritual lineal de conocer a alguien, hacerse amigos, luego novios, casarse... y entonces cogían. Actualmente es a la inversa: un par de personas medio se conocen, tienen sexo y entonces ven si pueden ser amigovios, buddy call, solo amigos o pareja. Se están configurado desde otros lados las relaciones. Son comunes las parejas abiertas, tanto las que tienen acuerdos en donde contemplan acostarse con otras personas, como la "poligamia de clóset", que es la que practican los jóvenes que tienen deseos de experimentar con varias personas pero no se animan a hacer público su deseo o conversarlo con sus parejas fijas.

Sí se está revolucionando mucho el asunto de las relaciones. La nueva generación tiene una necesidad muy grande de experimentar, expresarse, ser auténticos, una sed que los lleva a buscar experiencias nuevas pero, debido a ello, están entrando en terrenos en donde se está rompiendo el respeto al derecho de los demás o haciéndose daño a ell@s mismos, a su integridad. No estamos siendo claros con l@s chav@s, porque les decimos cosas que son muy ciertas, como que su cuerpo es suyo y tienen derecho al placer, pero no les explicamos a fondo lo que es el consenso y que si uno lo quiere pero él o la otr@ no, se está vulnerando su derecho. Hay mucha violencia sexual: banda que se quita el condón a la mitad de la relación, por ejemplo, mientras el BDSM se ha hecho común, en buena medida porque la sociedad le ha puesto su palomita de aprobado. Los mensajes son contradictorios para los más jóvenes, situación que los lleva a experimentar sin medida, pudiendo dañarse a sí mismos o a los demás.

CONTINUARÁ...