Obras que conjugan el pasado ancestral y el futuro anhelado, en la muestra de Víctor FosadoEl Museo Arte Carrillo Gil presenta una exposición en honor de este multidisciplinario y ecléctico artista mexicano, “rupturista” poco valorado en los años sesenta y setenta
Víctor Fosado
Multidisciplinario y ecléctico artista mexicano
Víctor Fosado
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Víctor Fosado
06:01por Gabriela Andrade Gorab

Una oportunidad para volver a mirar la modernidad de la Ciudad de México, a finales de la década de los sesenta y principios de los setenta, la ofrece el Museo Arte Carrillo Gil con la exposición Víctor Fosado. Con mil diablos a caballo, en la cual se podrá conocer la obra de este multifacético artista admirado por personajes como Frida Kalho, Carlos Monsiváis y Gabriel Orozco, entre otros.

La muestra sobre Fosado (México, 1931-2002), quien formó parte de la Generación de la Ruptura, es el resultado de más de dos años de investigación e inventario del archivo de la familia del autor, resguardado casi en su totalidad en Cancún, lo cual resulta de gran valía para el predominio cultural de México.

La estética contemporánea de su imaginación, evolucionada en un proceso creativo, dio como resultado la creación de obras eclécticas, resonantes y sin igual.

La exposición consta de más de 200 piezas repartidas entre la colección de obras, fotografías e instrumentos prehispánicos del artista, reconocido por ser un autor sin limitantes, pues su expresión como músico, actor, pintor, orfebre y promotor cultural lo llevó a desarrollarse personal y profesionalmente, además de ser un ícono de la artesanía mexicana.

Con mil diablos a caballo no es una exhibición cronológica ni retrospectiva, simplemente es una exposición en su honor, la cual muestra cómo durante 30 años Fosado se dedicó al trabajo artístico camaleónico con diferentes materiales, tanto en metales, barro, cartonería, artes escénicas y música, todo con una profundidad y esencia totalmente nacionalista.

La exposición se encuentra dividida en seis núcleos temáticos: Artes populares, Escultura y pintura, Música y escena, Espacios alternativos, Joyería y Cine.

Destacados intelectuales, como el crítico de arte y curador en jefe del Museo de Arte Carrillo Gil (MACG) Guillermo Santamarina (Ciudad de México, 1957), consideran a Fosado un catalizador de energía humanista y renacentista debido a su sensibilidad y talento, a su curiosidad e inteligencia, a la fraternidad, generosidad y sencillez que lo caracterizaban.

"Fosado en su momento no fue suficientemente valorado, precisamente por ser multidisciplinario. A figuras como él, en el pasado, los catalogaban de diletantes. Hoy esos artistas los reconocemos como protagonistas de una especie de renacimiento, con un espíritu inquieto, atípico e iconoclasta", expresó Santamarina.

Debido a sus constantes diversificaciones es imposible hacer una reseña del trabajo de Fosado en una solo área; sin embargo, se podría decir que la cumbre de su obra fueron sus creaciones de joyería, consideradas "esculturas portantes" y admiradas por figuras como Frida Kahlo, María Félix, Esther Echeverría, Carlos Monsiváis, Cristina Pacheco, Gabriel Orozco y Mercedes Iturbe, quien incluso en su libro Espíritus cómplices escribe:

"Las joyas de Víctor son una revelación que conjuga el pasado ancestral y el futuro anhelado. Universo de armonía, en el que las formas plateadas de metal torcido se amalgaman con la transparencia de las piedras generando milagros".

El artista también perteneció al Club del Automóvil Antiguo y llegó a visitar las más lejanas comunidades indígenas con la finalidad de recaudar información para el Instituto de Antropología y el Museo Nacional de Artes e Industrias Populares.

En el ámbito musical, su ingenio se vio impulsado por medio del uso de instrumentos prehispánicos, sobre todo los de percusión y aliento; de igual forma, fue integrante del grupo Escorpio en Ascendente, en el que realizó mezclas originales entre sonidos electrónicos con instrumentos indígenas.

Hizo además múltiples colaboraciones, entre ellas con el artista Arnaldo Coen, reconocido con el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el campo de Bellas Artes.

En el cine participó junto a Alfonso Arau (México, 1932) y Alejandro Jodorowsky (Chile, 1929) en la elogiada película de culto de 1970 El topo, (calificada por John Lennon como una obra maestra), así como en la cinta En este pueblo no hay ladrones (1965), basada en el cuento de Gabriel García Márquez. También en el séptimo arte, Fosado diseñó y participó en la creación de escenarios, labor que lo hizo acreedor a un premio Ariel por el filme de Alfonso Arau Calzonzin Inspector (1974).

A lo largo de su trabajo como promotor cultural fiel a México, indujo el primer concurso de Cine independiente de 8 y 16 milímetros, y en 1967 abrió el café Las Musas, en la Zona Rosa, surgido de la necesidad de crear un lugar para que los artistas pudieran expresar y mostrar sus creaciones.

La decoración del lugar cedía una atmósfera íntima en la línea de la belle époque, con lámparas al estilo noveau francés, pero también buscaba armonizar el art noveau con las artes populares y el arte contemporáneo. Así diseñó mesas y sillas e invitó a sus amigos pintores a que presentaran sus obras para decorar el lugar y hacer un sitio de exposiciones y conciertos. En este café abrió el primer cine independiente junto con Óscar Menéndez y Luis Buñuel. A pesar de que el lugar cerró sus puertas, gracias a su existencia se creó el Centro de Arte Independiente.

Julien Cuisset, uno de los curadores de la muestra habló con Dominical MILENIO.

¿Qué es lo que más admiras de Fosado en cuanto a su trayectoria artística y legado?

"Tuve la fortuna de conocer a Víctor Fosado por primera vez en su casa de Cancún, en abril de 2001. Desde la primera vez me impactó su sencillez, su mirada tan profunda y sincera, su sabiduría, digna de un maestro Zen. Hablamos de su estancia en París, de su encuentro con el grupo surrealista de André Bretón, de sus amistades con el grupo francés CoBRA, de México. Encontré en él, en sus palabras, en su mirada, un guía que hasta la fecha me motiva a seguir descubriendo ese gran mosaico barroco que es México.

"La herencia cultural de Víctor Fosado es indisociable de su patrimonio familiar y del entorno en el cual creció. Atento, respetuoso y humilde conocedor de las artes y las tradiciones populares, el eclecticismo atípico de su formación no es más que el reflejo de un joven aventurero con una sed insaciable de descubrimientos y enseñanzas.

¿Qué le dirías al público para acercarlo a la cultura prehispánica de México?

Es imposible saber y valorar lo que somos si no conocemos nuestras raíces. La idiosincrasia mexicana es de una riqueza infinita; conocer su historia es un deber cívico básico. La curiosidad debe de ser un motor para la gente.

¿De qué manera incentivarías a las personas para no "casarse" con un solo talento?

La transdisciplinaridad, en muchas ocasiones, es el fruto de una época, reflejo de una apertura total de vanguardias nacientes. En México, existe el famoso dicho "quien mucho abarca, poco aprieta" porque no es tan sencillo ser talentoso en diferentes prácticas, se requiere de mucho trabajo y, sobre todo, de una capacidad sobrenatural de concretar ideas. Preservar, ir al fondo de sus creencias, no medir el éxito de una acción con estrictas tablas financieras, sino con la entrega y la honestidad que lo deben de caracterizar.

Fosado comentó en alguna ocasión, acerca de la versatilidad de sus estudios, que eran "una combinación ideal, en el fondo me inspiran el arte prehispánico, la mitología mexicana y el arte popular contemporáneo, sin dejar atrás los movimientos culturales modernos en México". Todo puede estar íntimamente ligado, una especie de poliamor, pero en unión libre…

'CON MIL DIABLOS A CABALLO'

Se exhibe hasta el 8 de enero de 2017 en el Museo de Arte Carrillo Gil. Av. Revolución 1608 esquina Altavista, en la colonia San Ángel. Martes a domingo de 10.00 a 18:00 h. La entrada tiene un costo de 45 pesos y los domingos es libre. El 7 de enero se realizará una sesión denominada Ecuaciones sónicas, variaciones camaleónicas. Fosado en la vanguardia del sonido, además de una visita guiada con Guillermo Santamarina y una charla con el artista Luis Urías y el sonidista y productor Víctor Rapport. Para complementar el recorrido de la trayectoria de Fosado, Emilio Maillé realizó el documental Opus facinasiece https://www.youtube.com/watch?v=cO8SPSOtM4s