Lucha entre automotrices y las telecomunicadorasLas compañías de ambos sectores compiten para ver cuál tecnología será la utilizada para prevenir los accidentes automovilísticos en carreteras.
Los programas consisten en sincronizar los sistemas de freno para evitar incidentes.
03:25Nic Fildes y Peter Campbell

Un feroz debate que le dará forma al futuro de todos los coches que se venden en la región se apoderó de la industria automotriz europea: de qué forma se hará que los vehículos conectados a internet "hablen" entre sí mientras recorren las calles. Se centra en dos tecnologías que compiten entre sí y que divide ampliamente en campos rivales a los fabricantes de automóviles y a los proveedores de telecomunicaciones del continente, y que incluso provocó enfoques contrarios en dos divisiones de la Comisión Europea. "Esto puede convertirse en una guerra de trincheras", dice una persona familiarizada con la situación, que se ha vuelto cada vez más intenso en los últimos meses.

Las automotrices en gran medida están a favor de la tecnología de corto alcance que utiliza una banda específica del espectro o de frecuencias de radio para una comunicación de automóvil a otro automóvil. Este sistema de vehículo a vehículo, o V2V, estará listo para operar una vez que esté construido el equipo de red, lo que puede ocurrir relativamente rápido.

Esta capa de tecnología le permitirá a los automóviles conducir mucho más cerca entre sí en las carreteras, sincronizando los sistemas de frenos para evitar accidentes.

Las empresas de telecomunicaciones, por el contrario, respaldan un sistema celular abierto y de largo alcance, que le permite a los automóviles compartir las ondas de radio con señales de teléfonos móviles. Su desarrollo tomará más tiempo que el del V2V ya que tendrá que esperar para el 5G, la tecnología móvil de siguiente generación que no se espera que se despliegue a nivel global hasta 2020.

"Es como la carrera entre VHS y Betamax", dice otra persona que participa en las negociaciones, refiriéndose a la batalla por las tecnología de video en la década de 1980, que al final ganó VHS, ya que se estableció como el sistema estándar para grabar y transmitir películas y series de televisión.

Los peligros de una lucha prolongada sobre el tipo de tecnología que debe utilizarse para conectar coches plantea un riesgo que puede desacelerar el desarrollo de los vehículos autónomos.

El próximo año la Comisión Europea debe anunciar su decisión formal sobre el tipo de tecnología que favorece, y algunos grandes grupos en la industria automotriz y de telecomunicaciones, como Vodafone y BMW, que respaldan una posición "de tecnología neutral" que permitirá el desarrollo de los dos sistemas.

Sin embargo, esto no evita que los grupos automotrices y de telecomunicaciones discutan sobre sus sistemas preferidos. Ya se gastaron decenas de millones de euros, incluyendo dinero público, para el desarrollo de la tecnología V2V wifi de corto alcance, sobre todo en Estados Unidos, donde ya se realizaron amplias pruebas.

Varios grupos fabricantes de automóviles, entre ellos Renault, Toyota, Hyundai y Volkswagen, al igual que algunos fabricantes de componentes están a favor de utilizar la tecnología V2V, la cual también tiene el respaldo de varios estados miembros, entre ellos Francia, Suecia y los Países Bajos, de acuerdo con tres personas familiarizadas con la situación.

Volkswagen, que el año pasado fabricó más coches a escala mundial en comparación con cualquier otra compañía, anunció que seguirá adelante con la instalación de la tecnología en algunos de sus coches a partir de 2019.

Los fabricantes de camiones también respaldan la opción de V2V wifi por el papel que desempeña en la formación de "pelotones". Este es un sistema parcialmente autónomo en el que un convoy de camiones sincroniza sus sistema de frenos para viajar mucho más cerca uno del otro, lo que reduce drásticamente el consumo de combustible y la resistencia del aire.

Los partidarios del V2V señalan las fallas del sistema celular, que debe conectarse a una red de telecomunicaciones, lo que la vuelve inadecuada para acciones que requieren de una respuesta instantánea de un vehículo. "Si necesitas frenar, es mejor que lo sepas en un milisegundo", dice una persona familiarizada con esta tecnología. "No puedes tener un colchón en el sistema de frenos".

Sin embargo, la industria de telecomunicaciones dice que el sistema celular es potencialmente más seguro, y lo llama una "burbuja de seguridad" de mil metros, refiriéndose a su largo alcance. Insisten en que esta es una gran ventaja sobre el sistema V2V.

Los defensores del sistema celular también señalan el hecho de que si bien un sistema de alcance más corto puede detectar que un coche se detuvo repentinamente frente a él, el sistema de largo alcance puede determinar un incidente más lejano en la carretera y reaccionar con anticipación.

Algunos fabricantes de automóviles, entre ellos BMW y Mercedes-Benz, propiedad de Daimler, señalan que el sistema V2V que ya se probó puede desplegarse más rápidamente que el sistema celular.

Por el contrario, los defensores el sistema celular dicen que ofrecerá una forma mucho más barata y efectiva de conectar coches en el futuro, incluso si en este momento tiene un menor desarrollo.

El argumento más sólido para el sistema celular, de acuerdo con el analista de Analysys Mason, Tom Rebbeck, es que puede mejorar el sistema general de transporte al usar su largo alcance para administrar los semáforos y reducir los congestionamientos en las ciudades, en lugar de solamente tener un uso para los vehículos individuales. En esencia, con el sistema celular, se pueden instalar chips en las redes de calles y carreteras y en los semáforos para que los automóviles puedan comunicarse con el mundo a su alrededor a una distancia mucho mayor.

Esto les permite "ver" condiciones que no son visibles con las cámaras tradicionales o con los sensores.

El GSMA, el organismo comercial de telecomunicaciones, dijo que los chips en desarrollo para los coches de autoconducción representan "la puerta de entrada para la era 5G", que hará que la tecnología avance de la era 4G que actualmente conecta a 23 millones de coches en las calles de Europa.